Ah - pero ¡si vieran lo poco inspirado que me encuentro el día de hoy!
Bueno, evidentemente no pueden apreciar con su maravilloso sentido de la vista la falta o exceso de inspiración en mi persona (ya que no estoy ante ustedes) y sumémosle a eso que les resulte difícil el hecho de ver la inspiración manifestada en el rostro de cualquier persona. A menos de que sean psicólogos con habilidades analíticas en frío sumamente desarrolladas, psíquicos o mi señora madre. E igual soy muy buen actor, pongo cara de inspirado y ni cuenta se dan de que tengo 2 decalitros de aire comprimido entre ojos y nuca.
Si no me creen, sólo vean esta imagen, que fue captada y ejemplifica uno de esos fugaces momentos en los que los rayos cósmicos de inspiración divina se dignan a entrar al santuario que es mi cráneo. Como podrán ver, la rubicunda lozanía y estado semi-anfotérico de alcalinidad de mi piel, los pequeños pliegues epicanteales, las comisuras peribucales contraídas y la forma, postura, tamaño y refractancia de mis pupilas delatan la presencia de dopamina liberada durante actividad sináptica acelerada mayor a la regular en mi encéfalo, núcleo acumbens y medula oblangata. Si carecen de los dotes superdetectivescos que gozo poseer puse un foco para que tengan noción de lo que estoy hablando.

En fin, no estaba anti-pensando en aquello que ciertamente abarca todo de manera negativa (es decir, pensando en nada) y navegaba por la internet buscando inspiración hoy en la mañana. Visitaba los sitios por los que comúnmente me paseo al llegar a la oficina y que me ayudan a sacudir un poco el sueño, y no hallé nada de provecho. Así que después de prepararme mi delicioso café y fumarme un cigarrillo me dije que escribiría en el blog algo relacionado (de nuevo) con lo mortificante que resulta no tener qué escribir.
Ushi, ni que la inspiración fuera un grifo que uno pueda cerrar y abrir a voluntad, ¿qué no?
A ver si para la otra sí me pongo las pilas y desarrollo una idea absurda que sí valga la pena y entretenga, como los lineamientos de un comic que enfoque crítica mordaz hacia esos clubes cristianos de abstinencia sexual. Sólo que en mi comic lo más penado por la iglesia será el suicidio, así que el club será de abstemios al suicidio. Y harán marchas contra esos impuros que se andan suicidando sin protección. Ojalá que el Carlos Pacheco no me demande por plagio. O bueno pues, ya que estamos respetando los derechos de autor, el diseño de un lagarto enorme con rostro de humano anciano y barbudo, que ande erguido destruyendo ciudades de japón con su aliento de fuego y hablando inglés. ¿Su nombre? GOD-zilla.