Cancelan rave en mis intestinos
“era como si me estuvieran enterrando un picahielos bañado en limón” comenta la víctima. Dos horas después y tras haber desechado apendicitis como diagnóstico era dado de alta y eso que está chaparro. El veredicto es colitis nerviosa. La noche era nocturna. El cocodrilo tiene hambre. El invierno es frío en Paris, y el mono azul aulla al percibir los duendes.
Ya es domingo en la madrugada, tras consumir las primeras 10 cápsulas de mi tratamiento y haber gastado una simbólica (mis gónadas peludas, una GRAN) parte de mis ahorros me siento capaz de dormir por fin.
Bendigamos a Yog-Sototh, santo patrono del alivio de los intestinos irritados por el estrés.